domingo, 11 de noviembre de 2012

CRÓNICA DEL 8º ENCUENTRO NACIONAL DE JUEGOS DE MESA Y JESTA 2012


Hola a tod@s:

Con una semana de retraso os dejo la crónica de las jornadas que tuvieron lugar el pasado fin de semana en Quart de Poblet. 

Empezaron el viernes y concluyeron el domingo y, aunque fui los tres días, se me hicieron muy cortas para todo lo que se podía hacer allí, así que quiero reivindicar que para próximas ediciones se prolongue, al menos, un día más. 

En cuanto a la organización fue espectacular. Tenían que coordinar hasta tres edificios diferentes y un gran número de actividades y ahí estuvieron, dándolo todo, con Miguel Ángel al frente de todo un grupo extraordinario, al que se sumaron varios voluntarios. También me gustaría destacar la labor que hicieron las asociaciones, organizaciones y otras entidades que participaron de manera activa en las jornadas, organizando muchas actividades dentro de éstas. 

Pero paso a relatar mi experiencia:
Llegué el viernes sobre las siete de la tarde y, lejos de jugar, estuve haciendo vida social, saludando a muchos amigos del mundo lúdico y conociendo a otros jugones. Tras una visita a la zona de organización y de tiendas, donde pude hablar con Miguel Ángel (me puso al corriente de todo en un momento) y Punisher (que me contó como fue su experiencia en Essen), acudí a la sala de prototipos, más llena que nunca, y dejé los bártulos en una de las pocas mesas libres que quedaban.


Ahí, más saludos, entre otros, a Chemo, autor del Banjooli Xeet, que dentro de pocos meses veremos en las tiendas.

    
Perepau Llistosella (Kokorin)

También a Perepau Llistosella, autor de Sidi Baba, al que no veía desde Granollers '08 y que venía esta vez acompañado de Marta, su hija, que ya está en edad de participar en jornadas de este calibre.

Y a César Gómez, autor de CATS, que estaba probándolo incansablemente en su mesa de protos. Después de conocer al simpático Michel y su pareja, y ver como se jugaba a su prototipo Lords of Gaia, y tras unas breves conversaciones con los chicos de la editorial Zentury Games y su juego Sicilia y con ROD y su juego Mafia: New York... 

Sicilia

...me fui con un nutrido grupo de autores, editores, aficionados y más gente de la blogosfera que de una forma u otra está metida en el ajo, bien porque tienen un blog sobre juegos de mesa, un podcast o incluso un programa de radio. Nos fuimos a tomar una cerveza (Pedro Soto y sus siempre interesantes conversaciones, Ribouldingue y nuestras charlas educativas, Gurney, experto en juegos, etc.). Qué bien nos sentaron esas ámbar. Cuando terminamos, la sala de prototipos ya había cerrado, eran más o menos las diez de la noche, así que nos fuimos a cenar unos cuantos al bar de al lado de las jornadas (muy recomendable pero no me acuerdo del nombre) y después nos instalamos en el edificio Quart Jove, el único que no cerraba en toda la noche. Ahí jugué mis primeras partidas de las jornadas al Diávolo, que Chemo se sacó de la manga y nos invitó a probarlo a Perepau, Marta, Nacho, Rosa y a un servidor.


Me pareció muy divertido, un filler de acción simultánea donde hay que sumar o restar dados a toda prisa para saber qué color de diablillos tienes que coger. Estaba a gusto, en buena compañía y la noche invitaba a permanecer allí mucho tiempo pero tenía obligaciones que cumplir y me tuve que retirar pronto. 

El sábado llegué sobre las 16:00 horas y lo primero que me ocurrió fue que me presentaron a cierto editor, con el que tenía una cita más o menos concertada y subimos a la sala de prototipos para enseñarle el Battle Market. Lo vio, lo probó, le gustó y estuvimos departiendo sobre aspectos del juego que se podían optimizar. Fue un rato muy interesante. Al final quedamos en que le enviaría los cambios pactados durante la charla. Puede que lo publique. Puede...

A continuación, jugué con César, Chemo y un amigo suyo al Battle Market, que ya tenían ganas de catarlo y, aunque arrancó un poco flojo, al final se le dio bien al truhán que juega con su suegra, que consiguió 25 puntos y ganó la partida.


Chemo, vigilando los puntos de su rival

Esta foto se la he robado a César

Y esta a la Organización

Luego probamos un juego del autor japonés Seiji Kanai, el Chronicle, una especie de Palast vitaminado. Me pareció una opción lúdica muy interesante para cuando te apetece un juego de bazas.

Después conocí a Helena López, que me estuvo enseñando su juego Playter y, a continuación,  conocí a Fran Díaz, autor de Polis: Fight for the Hegemony, primer juego lanzado por la editorial Assylum Games y que está haciendo las delicias de los más jugones. Estuvimos hablando sobre su juego y otras cosas del panoráma lúdico y le comenté el apaño que habían hecho unos amigos para jugar al Polis a 3 jugadores, empezando en Corintio el tercer jugador (no sé que tal funcionará). Me pareció una persona excelente.
  
Ahí estoy con Fran Díaz y Nacho de Assylum Games

Más tarde, engañé a varios incautos para jugar a mi último prototipo, Neuronial, un desafío para las neuronas. Esta vez me quedé fuera, haciendo de moderador de la partida, en la que tras un duelo encarnizado con César, Francesc, el profesor de piano, se alzó con la victoria, mostrando grandes dotes mentales, probablemente fruto de sus estudios musicales. Marcos sugirió que las cartas fueran más grandes, para que aquellos que tengan problemas de visión aprecien los símbolos sin dificultad.

A pensar con rapidez, el juego lo exige

Y así fue pasando la tarde y como al día siguiente tenía un follón de mañana, tuve que retirarme, muy a mi pesar. 

El domingo me habían invitado a participar en una charla sobre los juegos de mesa como herramienta educativa, que era a las 11:00 horas y a menos cuarto estaba todavía en la Ciudad deportiva de Paterna, donde mi hijo iba a jugar un partido de fútbol. Llegué un par de minutos tarde, sin resuello y sin haber podido preparar la charla con Chuky, el moderador de La Base Secreta que la organizaba, pero bueno, al final creo que estuvo interesante y quedó más o menos reflejada la labor que estamos haciendo, de una forma u otra, diversos profesionales en el uso de los juegos de mesa aplicados a la educación. Os dejo aquí el enlace de la charla:




Una vez terminada la charla, me instalé de nuevo en la sala de prototipos, donde conocí por fin en persona a Simón Blasco, que conduce el estupendo programa de radio Ojo al Dado, en una emisora de Zaragoza que va ya por los noventa y pico programas, todos ellos dedicados al mundo lúdico. A petición suya, volví a sacar el Battle Market y aprovechó para hacerme una pequeña entrevista que teníamos pendiente y que la podéis escuchar en el programa 96 (a partir del minuto 103): Ojo al Dado 96. Todo un crack Simón y me quedé flipado cuando el domingo por la noche ya tenía el programa de hora y media editado y hecho público, cuando a eso de las 16 horas todavía estaba en Valencia. Tras la entrevista, jugamos a mi prototipo, con Fran Díaz (que a mitad partida le tuvo que ceder el puesto a César Gómez, ya que tenía pase de firmas) y Cristophe (Ribouldingue, el 50% de una gran web sobre juegos de mesa llamada 5MPJ). Fue un placer compartir mesa con jugadores de semejante talla. Esta vez sí que me lucí y salvé mi honor como autor del juego, pero bueno, lo importante es que todos disfrutaron con el juego y me proporcionaron valiosas impresiones. Además, el límite máximo de puntos para 4 jugadores nos hizo plantear una cuestión cuando se reabre un puesto de mercado que resolvimos aplicando el sentido común.

César, Simon, Marc y Cristophe

Y ya no hubo tiempo para mucho más. Nos fuimos a comer al bar guay del callejón César y yo con  el escuadrón maño, Fernando Abad incluido (autor de Feudalia, muy majo también). Después de la interesante sobremesa, nos despedimos de los aragoneses y volvimos a la zona de la organización, a recoger nuestros protos. Tras intercambiar las últimas charlas con Israel y Devas, los amigos de Homolúdicus Valencia y Miguel Ángel, concluyendo que la zona de prototipos había funcionado mejor que nunca, nos dirigimos al sorteo final y al acto de clausura, donde me tocó un juego de Haba de percepción visual que les gustó mucho a mis hijos (hay que encontrar pares de calcetines exactamente iguales).  


El monstruo de los calcetines



En conclusión, fueron una jornadas sensacionales, donde conocí a gente estupenda, me reencontré con otra y aprendí muchas cosas. La pega es que me faltó tiempo para todo lo que podía hacer. Me quedé con ganas de probar los últimos prototipos de Perepau y Chemo, de probar algún juego de Pedro Soto, de jugar al Mafia: New York, al Sicilia y a otros prototipos interesantes. Me quedé con ganas de probar algún juego que otro de los pasaportes oficiales (sólo probé dos juegos comerciales en los tres días). Eché de menos no quedarme una noche hasta las tantas en la ludoteca, compartiendo mesa con gente con la que es un placer jugar y normalmente no se puede por razones geográficas, como es el caso de Gurney. Me faltó tiempo para apuntarme a algún torneo o para asistir a las otras charlas (menos mal que las grabaron). Y me quedé también con las ganas de que Perepau y su hija Marta y también Pedro Soto probaran el Battle Market. Y también eché de menos a Batman, para mí uno de los grandes ausentes de las jornadas. Bueno, por todo eso espero disponer de más tiempo el año que viene.

¡Nos vemos!