jueves, 29 de mayo de 2014

RESEÑAS FAMILIARES: MARRAKECH (EL MERCADO DE ALFOMBRAS)


Después de varios días de inactividad se me acumula la faena. Bueno, amig@s, hoy os voy a hablar de un pequeño juego que el francés Dominique Ehrhard creó en 2007. Marrakech es un juego de posicionamiento rápido y divertido, de esos que te explican en dos minutos. Pero no os creáis, que luego cuando lo juegas tiene más estrategia de la que parece. 

Pueden jugar de 2 a 4 jugadores y la partida dura una media hora. El objetivo es conseguir más puntos que el resto de rivales y eso se consigue sumando las monedas que te queden al final de la partida con las partes de alfombra de tu color que permanezcan visibles sobre el tablero al finalizar la última ronda.
PREPARACIÓN

Cada jugador recibe 30 dirhams (que es la moneda del juego) y 12 alfombras del color que elija. Assam, que es el mercader, se coloca en la casilla central del tablero. El jugador que más recientemente haya estado en Marruecos empieza.

 Este es Assam, uno de los meeples menos agraciado
del panorama lúdico actual

Y estos los magníficos componentes del juego

DESARROLLO:

El jugador inicial decide si gira 90º a Assam o lo deja en la orientación que está. Después lanza el dado y mueve a Assam las casillas correspondientes. Si finaliza su movimiento sobre una casilla libre del tablero (que es lo más habitual en los primeros compases de la partida) o sobre una alfombra de su color, el jugador no paga. En caso contrario debe pagar un impuesto, como veremos después. Finalmente, coloca una de sus alfombras sobre una casilla que esté en contacto con Assam y pasa el turno al jugador de su izquierda. 

Pagar impuestos: 

Cuando un jugador, en su turno, hace que Assam caiga sobre una casilla ocupada por una alfombra de otro jugador, le ha de pagar tantos dirhams como partes de alfombra rival que estén unidas ortogonalmente (como un tetris). 

Nota: si un jugador no puede pagar es eliminado de la partida (¡ohhh, esto no es un eurogame!)

Colocar alfombras:

Las alfombras ocupan dos casillas. Cuando te toca colocar alfombra has de tener en cuenta estas dos cosas: 

1- Que una de las casillas debe estar en contacto con Assam (y en diagonal no vale)

2- Que no puede tapar otra alfombra por completo. Pero sí que vale tapar la mitad de dos alfombras diferentes (¡incluso si son del mismo color!)

Movimiento de Assam por los bordes:

Cuando Assam llega a una de las casillas que bordean el tablero debe seguir la flecha azul que hay a continuación y seguir por la casilla a la que conduce esta flecha. 

Ahora vamos a ver una secuencia de turno en imágenes, para entender mejor de que va esto:

Assam está mirando hacia la derecha.

Roberto decide girarlo hacia abajo
(recordad que sólo se puede girar 1/4 de vuelta)

Ahora lanza el dado y le salen dos babuchas

Por lo que mueve a Assam 2 casillas hacia abajo

Finalmente decide colocar la alfombra azul delante
de Assam, sobre una casilla vacía y tapando esa 
media alfombra amarilla.

En el turno siguiente, Adela gira hacia la derecha, saca un dos 
en el dado y al caer en una alfombra roja le paga a Carlos 3 dirhams

 FINAL:

La partida termina cuando se pone la última alfombra. Cada jugador cuenta las monedas que le quedan y las casillas ocupadas por las alfombras o mitades de alfombra de su color y gana quién más tenga.

CONCLUSIÓN:

Marrakech es fácil de aprender y de jugar. Eso lo hace atractivo a simple vista. Pero lo mejor es que tiene más estrategia de lo que parece. A lo largo de la partida, los jugadores se enfrentarán a decisiones como arriesgarse a girar a Assam hacia una dirección donde sólo paga si saca un 4, pero como caiga tendrá que pagar 14 monedacas; si lo mueve hacia una zona que seguro no va a pagar pero que, sin embargo, va a alejar a Assam de su zona de influencia; si le interesa más tapar dos alfombras rivales que colocar la suya en un espacio vacío pero muy bueno, como las esquinas del tablero; si intenta agrupar muchas alfombras juntas o dispersa las de los rivales, etc. 

Éstas y otras decisiones hacen de Marrakech un juego muy interesante, sólo empañado por el factor azar del dado, ya que a veces una mala tirada te puede arruinar una buena jugada. Pero bueno, a mí me ha gustado. Además, a dos jugadores cambia bastante, ya que cada uno elige dos colores de alfombras y el intento de hacer caer a tu rival en tu trampa y él a ti en la suya es continuo. 

¡Hasta pronto!