jueves, 18 de diciembre de 2014

FESTIVAL DEL JOC DAU BARCELONA 2014 (PARTE I)

La semana pasada no hubo entrada en el blog y es que estaba preparándome las DAU, así que esta semana toca ración doble, que 43 horas despierto dan para mucho (eso es lo que yo llamo vivir intensamente unas jornadas).
Metro Valencia 6:30 a.m. El viaje empieza
Tras coger la maleta y la mochila de los protos me bajé al metro y de ahí al tren, donde aún tenía tareas de cut&draw pendientes: 


Parece un saloncito pero era mi butaca del tren, donde tenía que recortar las nuevas fichas del Paranoia
10:30 - Llegada a Barcelona y metro hasta San Andreu. De ahí una breve caminata hasta la fábrica de Fabra i Coats, donde se celebraban las jornadas.


11:30 - Por fin en el sitio clave
Tras cruzar el umbral de la fábrica y, después de que uno de los organizadores me obsequiara con un ejemplar del periódico de las dau, entré en el edificio donde su ubicaba el rincón de los autores y, tras recorrer todas las plantas, en las que descubrí una exposición de wargames en los que se basaban diferentes cartas del Twilight Struggle; los juegos finalistas del concurso Verkami (donde me encontré con mi amigo David enseñando a jugar a Una Vida de Gatos); mesas de fútbol botón y otras curiosidades lúdicas, encontré al fin la sala donde tenía reservada una mesa y me instalé con el beneplácito de Pau, el amo del calabozo.

Enseñando a jugar a Memoria Animal
Como eran muchos los niños que pululaban por la zona de protos decidí sacar a la mesa uno infantil que llevaba: Memoria Animal. Como su nombre indica, es un juego de memoria asociativa con una mecánica distinta a los clásicos memorys (el juego está explicado aquí) que gustó a los numerosos niños que lo probaron.

Jugadores grandes y pequeños poniendo a prueba su memoria
 Entre los adultos que lo probaron, hubo una voz crítica acerca del final del juego. Se le ocurrió una mecánica para acabarlo si nadie encontraba los últimos animales. Dar la vuelta a las cartas fallidas, algo así como en la versión solitaria.

Aquí tenemos a un niño con memoria de elefante
Mientras enseñaba Memoria Animal recibí una grata sorpresa: la visita del gran Black Meeple, que iba acompañado de sus zagales y estuvimos probando el juego. El pequeño demostró ser un hacha al repasar los objetos asociados a los 20 animales y no fallar ni uno.
Posando con Luis Hernández (The Black Meeple)
Tras una interesante conversación sobre editoriales, ferias y juegos, La Ficha Negra tuvo que irse (muy a su pesar) y yo seguí animaleando un poco más, hasta que llegó el amigo César (autor de juegos y bloguero de 2 Maracas de 10) y nos fuimos a dar una vueltecilla por la feria:

Dos veteranos jugando a fútbol botones 
El salón principal lleno de mesas con las editoriales asistentes (aquí no había mucha gente todavía)

¡Eh, Uwe Rosenber me copia! ¡Si queréis mercado jugad a Battle Market!

La tienda no podía faltar (en las DAU no hay competencia por lo que parece)
Después de dar la vuelta a la feria volvimos a nuestro lugar natural (zona de protos) y nos instalamos en nuestras mesas, dispuestos a enseñar alguna que otra creación. 

César se pasó el tiempo "abordando" a diestro y siniestro para jugar a los piratas
Nada más "acomodarme" llegó directamente desde Gerona Claudio Yoldi, profesor universitario y creador de Ludus Mundi y por fin nos conocimos en persona. Una charla interesante y a jugar a un par de mis creaciones: Sopamanía y Paranoia, donde también se apuntó el maño Simón Blasco, del estupendo programa de radio Ojo al Dado. Ambos juegos agradaron aunque es el último nombrado el que tiene posibilidades de viajar a Cannes en febrero. 

Simón y Claudio publicitando Sopamanía

Y aquí con el libraco de Simón: Una Vida de Juegos (muy recomendable)
 La visita de Claudio fue fructífera pero breve, es lo que pasa en festivales de esta magnitud, que la gente viene a hacer muchas cosas y el deber los llama, aunque antes de que se fuera llegó otro ilustre del panorama lúdico nacional, Stephane, de 5 Minutos por Juego y estuvimos un estupendo rato de charreta. 

Posando con Stephane Cittadino
¡ Y luego a comer!

-Fin de la primera parte-