miércoles, 25 de marzo de 2015

RESEÑAS FAMILIARES: DIAVOLO

Vuelven las reseñas familiares con uno de esos pequeños juegos en lata que tanto gustan en Asmodee. Se trata de DIAVOLO, un juego de reflejos ideal para practicar el cálculo rápido mental. 

La caja es roja como el lugar donde habitan los diablos
Autores: Gilles Lehmann y Corentin Lebrat
Editorial: Asmodee
Año de publicación: 2012
Edad: 10+
Jugadores: 2-6
Duración: 15 minutos

INTRODUCCIÓN:

La historia de DIAVOLO trata del bar del Infierno, donde las copas son endiabladamente caras y ningún diablillo está dispuesto a pagar, así que al final deciden jugarse a los dados quien invita a la siguiente ronda. Las gemas rojas representan el dinero del inframundo, así que cuando un jugador se quede sin gemas ya no podrá seguir jugando. Por tanto, gana el jugador que conserve al menos una gema al final de la partida.


Todos los componentes encerrados en una pequeña lata
PREPARACIÓN:

En medio de la mesa se colocan los diablillos. A partir de 4 jugadores se ponen todos, a menos jugadores se van quitando diablos de cada color, excepto el gris, que es el especial, como veremos más adelante. Y cada jugador recibe 5 gemas.

Componentes del juego: simples pero efectivos
DESARROLLO:

El jugador inicial coge todos los dados del juego y los lanza a la vez. Simultáneamente y, en función de los resultados, los jugadores intentan coger un diablillo del color correcto. Para determinar esto hay que mirar los dados de cada color y calcular su resultado en conjunto, es decir, lo que haya en los dados blancos por una parte, la suma de loss dados negros por otra y lo mismo con los rojos. Además, hay que hacer caso al dado especial, que nos da la orden del diablo que hay que coger según la cara que salga:

Lo vemos más claramente cogiendo los resultados de la imagen de arriba (blancos=9; negros=11 y rojos=13)

- Cara con un +: coger el diablillo del color del grupo de dados que más sumen (rojo)
- Cara con un -: coger el diablillo del color del grupo de dados que menos sumen (blanco)
- Cara con un + rodeado por un recuadro: coger el valor más alto (rojo porque hay un 6)
- Cara con 1,3,5: coger el diablillo del color del grupo de dados que tenga más impares (blanco)
- Cara con un + y una línea: coger el diablillo del color del grupo de dados con mayor diferencia entre su valor más bajo y el más alto (blanco (1 y 5))
- Cara con unas flechas: coger el diablillo del color del dado que más cerca haya quedado del dado especial (en la foto parece que el dado rojo está más cerca).

Las reglas y la explicación del dado especial supercomprimidas
Todo esto es más fácil de lo que parece, aunque hay que tener en cuenta que los dados no se ordenan como en la foto, sino que se lanzan y como caen así se quedan. A partir de ahí, todos los jugadores que no cojan los diablillos adecuados pagan la ronda y devuelven una gema a la lata. Entonces recoge los dados el siguiente jugador y se inicia una nueva ronda lanzando los dados. 

Jugadores en plena partida

Cuando un jugador pierde todas su gemas se elimina. Cuando sólo quedan 3 jugadores, se retira un diablillo de cada color. Y cuando sólo quedan 2, se vuelve a retirar otro diablillo de cada color, de forma que quedan uno rojo, uno blanco, uno negro y el gris. Entonces empieza la final entre los dos últimos jugadores y juegan rondas hasta que uno se queda sin gemas. El otro gana la partida.

DIABLILLO GRIS:

Seguro que muchos os habéis preguntado para qué sirve el diablo gris o qué pasa en caso de empate. Pues justamente el diablillo gris se coge en caso de empate entre dos colores. Como sólo hay un diablo gris, en las rondas con empate sólo gana un jugador y todos los demás pierden una gema. Además, el avispado jugador que ha cogido el diablillo recupera una gema de la lata (sin pasar nunca de 5).

En Diavolo siempre hay que estar atento a la jugada
SOLO SE PUEDE COGER UN DIABLILLO Y NO VALE CAMBIARLO:

Otra norma fundamental es que, una vez lanzados los dados, sólo se puede coger un diablillo. Si luego te das cuenta de que no has cogido el correcto no vale soltarlo y coger otro.

¡Cuidado al lanzar! Los dados se pueden esparcir mucho por la mesa
 OPINIÓN PERSONAL:

No es por condicionar las votaciones al mejor juego familiar pero DIAVOLO me parece un estupendo filler/party game para pasar un buen rato con todo tipo de público con unos conocimientos matemáticos básicos.

A la hora de escoger tu diablillo has de ser rápido y preciso
De una pequeña lata sale un gran juego con un alto grado educativo ya que te hace trabajar el cálculo mental y la percepción visual de una forma muy divertida.


No es raro equivocarse debido a las prisas, ya que tus rivales de mesa están siempre al acecho y si te duermes te birlan los diablos buenos pero las risas se suceden cuando los más rápidos yerran en sus cálculos.
¡Anda, creía que el valor más bajo era el del diablillo negro!
 También resulta hilarante cuando todos cogen los diablillos erróneos y tú, que estabas pensando todavía, te encuentras con que tienes todo el tiempo del mundo (bueno, no te pases) para coger el diablillo correcto. 

En cuanto a la eliminación de jugadores no es especialmente grave, pues las rondas transcurren a un ritmo fulgurante y la partida acaba muy rápido. Además, el final se convierte en un duelo entre dos jugadores muy emocionante. 

Una variante que me enseñó Diego Ibáñez (autor de Banjooli Xeet y próximamente de Holmes: Sherlock & Mycroft) consiste en lanzar a la vez todos los dados y los diablillos y que sea lo que dios quiera. Esto lo que hace es aumentar un poco el caos del lanzamiento. Muy divertido.

En la vertiente contraria, lo que se puede hacer es lanzar el dado especial primero y luego los otros. Esto está muy bien con principiantes.

¡El Diavolo nos gusta!
Diavolo lo puedes encontrar en:


Y creo que no tengo nada más que comentar, excepto que si aún no habéis votado, este juego también entra en los candidatos a recibir el galardón de mejor juego familiar. Recordad que podéis seguir el blog por facebook, google+ y twitter, con contenidos extra y noticias de otros amigos lúdicos. ¡Nos vemos!