jueves, 7 de agosto de 2014

RESEÑAS FAMILIARES: SECUENZOOS


El juego de hoy es SECUENZOOS, un juego del autor español Roberto Pisonero con el que se estrenó en el camino de la edición Blauberry. ¿Adivináis cuál será el segundo juego de esta editorial? :)


SECUENZOOS es un juego de memoria para 2 a 5 jugadores con una mecánica ciertamente original que lo hace muy interesante. Nada que ver con los típicos memorys de parejas con licencias de Disney y demás, que son la misma chorrada con diferentes trajes. 


Los componentes del juego son 25 cartas de animales (5 tipos de animales en 5 colores), 60 cartas de camino, 10 cartas de prohibiciones y 25 cubitos en 5 colores distintos. Todo de muy buena calidad.

Las instrucciones explican 4 modos de juego, entre ellos uno para ejercitar la memoria en solitario. Y en la web del juego su autor va añadiendo nuevos modos de juego, lo que da una idea de la rejugabilidad de Secuenzoos. Me voy a centrar en el que más juego: La vereda.

Estas son las diferentes cartas de camino que te puedes encontrar
Lo primero que hay que hacer es sacar al azar dos cartas de camino de colores y otras dos de animales y colocarlas formando un camino contiguo (la vereda):


Hay cartas de camino de nivel 1 hasta nivel 6. En este ejemplo, he colocado dos cartas de nivel 1 y otras dos de nivel 2 para una partida fácil. Después, cada jugador roba cuatro cartas de animal en secreto y el resto de animales se colocan en la "granja" boca abajo. Para una partida de cuatro jugadores se quedaría así:


Después, los jugadores van añadiendo sus cartas a la granja por turnos, tratando de acordarse de donde ponen cada animal. Al poner todas las cartas se quedará una granja cuadrada:


A continuación, cada jugador recibe dos cubitos que servirán para indicar su avance por la vereda. A partir de ahí comienza la partida en serio. El objetivo del juego es llegar el primero al final del camino. Para ello, cada jugador en su turno va levantando cartas que cumplan el requisito de la casilla de camino que esté delante de su cubito. Con cada acierto el jugador avanza su cubito a la siguiente casilla. Esto puede hacerlo todas las veces que quiera pero en el momento que falle perderá todo lo que haya avanzado en el turno. Así pues, tiene la posibilidad de plantarse cuando quiera para asegurarse el camino andado. 

Una imagen de la granja al descubierto
Además, para que no sea tan fácil y los jugadores no se copien entre sí, existen unas prohibiciones que se reparten a cada jugador:

Estas son las 10 prohibiciones del juego
Exactamente se reparte una prohibición de animal y otra de color a cada jugador. Si os habéis fijado, las cartas de camino pueden ser de dos tipos: de animales o de colores. Las prohibiciones hacen que los jugadores no puedan utilizar las cartas de ese tipo. 

Para avanzar en esta carta de animales el jugador ha de encontrar un  caballo o un conejo, luego un cerdo, después un caballo o una gallina, a continuación una vaca y por último una gallina o un conejo

En este ejemplo de turno, el jugador rojo ha levantado las cartas necesarias para avanzar hasta la última casilla de la primera carta. Podría seguir descubriendo animales pero decide plantarse para no perder el progreso conseguido. Su prohibición en este caso, al tratarse de una carta de camino de animales era el color rojo, así que si hubiera descubierto cualquier animal de ese color, habría perdido el turno. 

La próxima vez que actúe el jugador rojo, utilizará su segundo cubito para marcar los progresos que haga. Este segundo cubito es el marcador fantasma y sirve para en caso de fallar, como pierde todo el progreso del turno, retirarlo y quedarse como estaba (posición indicada por el otro cubito). 

Después pasa el turno al siguiente jugador, que lo primero que debe hacer es dejar boca abajo a todos los animales descubiertos por el anterior jugador. 

La partida transcurre por turnos y finaliza cuando un jugador llega a la última casilla. 

El jugador rojo, en su último turno, avanza las cinco casillas de la última carta de camino y se alza con la victoria
¡Y así es Secuenzoos, mucho más que un memory, como reza su lema!