sábado, 10 de enero de 2015

RESEÑAS FAMILIARES: LAST WORD

Esta semana, en reseñas familiares, vamos a ver un juego diferente a lo que suele pasar por estas tierras. Y digo diferente principalmente porque se puede encontrar en grandes superficies en lugar de en tiendas especializadas y en ningún sitio, ni en la caja ni en las instrucciones aparecen los nombres de los autores, hecho este último que no gusta a los aficionados a los juegos de mesa. Por eso, desde este humilde blog le pido a Falomir Juegos que reconozca la autoría de todos los juegos de mesa que publique en el futuro. Es un detalle que cuesta bien poco y que otorga más prestigio a una editorial. Y dicho esto, os presento sin más dilación el juego de hoy: LAST WORD.

Last Word se presenta en una caja de tamaño medio con colores llamativos pero sin el nombre de los autores
Autores:              Garrett J. Donner, Brian S. Spence y Michael S. Steer
Editorial:             Falomir Juegos
  • Edad:+14
  • Jugadores:2 o más
  • Contenido:2 tableros de juego, 230 tarjetas de tema, 56 tarjetas de letras, 8 peones de color y 1 temporizador electrónico, instrucciones.

OBJETIVO DEL JUEGO:

Llegar el primero a la meta ganando más pruebas que nadie

PREPARACIÓN:

Se colocan en el centro de la mesa los dos tableros y el temporizador. Se barajan los mazos de tema y de letra por separado y se sitúan en los espacios destinados a cada mazo en el tablero de cartas. Por último, cada jugador elige un peón y lo coloca en la casilla de salida.

Componentes del juego, con un montón de cartas de tema

DESARROLLO:

Cada jugador roba una carta de tema y la mira en secreto. El jugador más charlatán saca una carta de letra y la pone boca arriba en el espacio preparado para ello (bueno, en realidad las instrucciones dicen "un jugador" sin especificar nada más). 

A partir de este momento, al primer jugador que se le ocurra una palabra relacionada con su tema y que empiece por la letra que haya salido juega la carta de tema y dice alto y claro la palabra ocurrida, pulsando seguidamente el botón rojo del temporizador. 

Los demás jugadores han de intentar decir más palabras de ese tema que empiecen por la misma letra antes de que suene la alarma del temporizador. En ese instante, quien haya pronunciado la última palabra válida ganará la ronda y avanzará una casilla su peón. 

Por ejemplo, un jugador juega el tema "cosas en un concierto" con la letra "A" y dice altavoz. Otro dice artista y el primero vuelve a decir otra palabra, en este caso aplausos. Luego suena el timbre, así que gana la ronda el jugador que había jugado la carta tema. 

Al acabar una ronda, el jugador que haya jugado su carta de tema roba una nueva y saca otra carta de letra. En ese momento se inicia la siguiente ronda. 

CASO ESPECIAL:

Si al sacar una nueva carta de letra sale una letra HOT POTATO! (patata caliente) la ronda se juega de forma ligeramente distinta: habrá un jugador que diga la primera palabra pero ahora, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, los demás jugadores deberán ir diciendo otras palabras válidas. El jugador que le toque decir una respuesta y no lo haga antes de que suene el timbre perderá la ronda y retrocederá su peón una casilla.

Ejemplos de cartas de tema y de letra
FINAL DE LA PARTIDA:

Las rondas se suceden hasta que un jugador llegue a la casilla de meta

VARIANTE PARA MÁS PEQUEÑOS:

Probando el juego con niños más pequeños se me ocurrió la siguiente variante: 

En lugar de tener cada jugador una carta de tema descubrir en cada ronda un tema y una letra nuevos. El primer jugador que diga una palabra válida pone el temporizador en marcha. Además, jugar las letras patata caliente como si fueran normales.

OPINIÓN PERSONAL:

LAST WORD es un entretenido juego familiar para pasar un buen rato. Hace trabajar a la mente rápido en busca de palabras que puedan encajar en cada tema. Es, por tanto, un juego lingüístico en el que se pone a prueba el vocabulario de cada uno (y un poco también la imaginación).

Aunque en la caja ponga a partir de 14 años se puede jugar de manera aceptable a partir de 10 años (y tal vez menos). 

El juego presenta un gran número de temas, que al combinarse con las distintas letras del abecedario, garantizan una rejugabilidad muy alta. El ritmo de juego es muy vivo aunque haya momentos en los que ha nadie se le ocurra nada pero en general, la acción es continua y las rondas se van sucediendo una tras otra casi sin descanso. Y la gracia está en el temporizador, que tiene una duración aleatoria (probablemente de entre 5 y 15 segundos) que hace que nadie sepa cuando va a sonar el timbre. Esta incertidumbre hace que el juego sea más divertido.

Lo malo es que con tantos temas, una buena cantidad de estos no dan para mucho al combinarlos con la mayoría de letras del abecedario y la ronda se la suele llevar el primero que propone el tema. 

Por ejemplo, un jugador propone el tema "bocadillos" con la letra "L" y dice bocadillo de longaniza. Pues igual pasa el tiempo y nadie dice nada porque no hay muchas palabras más que cumplan ambos requisitos. 

También es habitual que estalle la polémica acerca de si una palabra se considera válida o no. Siguiendo con el ejemplo anterior, es posible que un jugador proponga un bocadillo de lubina. Lo normal es que el resto de jugadores no lo acepte pero aquél se puede poner cabezón y decir que como poder se puede hacer un bocata de lubina. En esos casos la decisión de la mayoría es la que impera y este tipo de polémica casi siempre es divertido. 

Por la naturaleza misma del juego, resulta mucho más atractivo para 4 a 8 jugadores que para solo 2 ó 3.

En conclusión, un juego para pasar un buen rato en compañía y quitando las telarañas de tu vocabulario particular, siempre de forma distendida y sin ser demasiado riguroso.

Y ahora os dejo con la última y divertida sesión de juego: 

Los tableros de juego después de las primeras rondas

Hay que darle al coco para que se te ocurra algo

Aunque te puedes quedar en blanco ¿qué le voy a hacer?

El centro de la mesa a mitad partida. A estas jugadores les encanta
quitarse cartas de tema y coger otras (regla permitida en las instrucciones)

En la recta final una jugadora se destaca, ¿tendrá la última palabra?

Al final parece que les ha gustado Last Word

Y esto ha sido todo por hoy. Esperemos que Falomir, una empresa que está modernizando su imagen, cambie su política de reconocimiento de autores y podamos leer sus nombres en las portadas de los nuevos juegos que edite en un futuro cercano.

¡Un saludo!