viernes, 2 de abril de 2010

APRENDER JUGANDO: HOP HOP HOP! (y estrenamos tapetes)


Esta semana estrenamos tapetes. Cinco tapetes de los cinco colores de cada grupo que conforma la clase: naranjas, amarillos, rosas, verdes y azules. Su función: amortiguar el sonido de algunos elementos de juego y, sobretodo, proteger los juegos. A los niños y niñas les gustaron mucho estos tapetes de fieltro.
El juego de la semana es un juego cooperativo. Los jugadores tienen un objetivo común y deben ser buenos compañeros si quieren alcanzarlo. Se trata de HOP HOP HOP!, un juego donde hay que ayudar a la pastora a llevar desde la montaña al refugio a su rebaño de ovejas, incluyendo al perro pastor.


La mecánica es muy sencilla: por turnos se tira el dado. El jugador que lo hace ha de mover una oveja de un lugar a otro, acercándola cada vez más al refugio. Si sale el símbolo de la montaña en el dado podrá llevar una oveja (o al perro o a la pastora) al camino que va hacia el puente. Si sale el camino (un símbolo de una flor) podrá avanzar una oveja que esté en el camino al puente. Si sale puente podrá mover una oveja de éste al refugio. Si sale el sol (en el dado, claro) podrá mover la oveja que quiera (esté donde esté) y si sale el símbolo de las 2 ovejas podrá avanzar a las dos ovejas que elija. Pero si sale viento... huy, tendrá que derribar uno de los pilares del viejo puente con la vara de madera. Si el puente se viene abajo antes de que cruce todo el rebaño los jugadores pierden la partida, así que tendrán que decidir bien qué pilar quitar cada vez que haya viento, ¿verdad? Ahí entran en juego el sentido del equilibrio y los primeros principios arquitectónicos del niño.


Máxima concentración para quitar un pilar sin derribar el puente

¡Olé! Así se lanza un dado para conducir al rebaño